Presentación

La tradición popular –quizás milenaria- de la isla de Gran Canaria afirma que lo que se tira por la Sima de Jinámar sale por la Marfea. Pero, más allá de esta leyenda aún no corroborada, ambos lugares tienen un vínculo común mucho más reciente y doloroso, que también conserva la memoria colectiva: fueron utilizados por los militares y falangistas durante la Guerra Civil española (1936-1939) para asesinar y hacer desparecer a un número indeterminado de personas arrojándolas al vacío de la Sima o, simplemente, al mar.

Localización de las Islas Canarias y Gran Canaria en su región geográfica

Localización de las Islas Canarias y Gran Canaria en su región geográfica

La Sima es una chimenea volcánica de más de 70 metros de profundidad que quedó vacía al terminar la erupción y descender la columna magmática antes de solidificarse, en los conductos de emisión por los que finalmente salió agua caliente. La Punta de la Marfea, por su parte, es un corto tramo de cordón litoral del Sur de Las Palmas de Gran Canaria “arrinconado” por la autopista, entre la Punta del Palo y la playa de La Cunita. Se alza sobre un acantilado de unos 20 metros de altura y cuenta con un mirador abandonado, bajo el que se ha formado un llamativo hueco. Es un socabamiento de la base por el azotamiento de las olas. Es consecuencia de un proceso erosivo, aunque la tradición popular incita a pensar en la relación de la Marfea con la Sima de Jinámar.

La página Web La Sima de Jinámar y la Marfea: Lugares de nuestra memoria reciente es una de las propuestas de intervención del Proyecto de Educación Patrimonial del IES Jinámar III. Pero, al mismo tiempo, es el resultado más completo y complejo de nuestro trabajo desde noviembre de 2005 hasta el día 28 de abril de 2006, por el volumen y variedad de sus contenidos, y por los actores participantes en su proceso de elaboración, que hemos sido todos: alumnado y profesorado.

Está diseñada en el formato más sencillo, el HTML. Cuenta con un menú general horizontal bajo el encabezado y otro vertical más pormenorizado en la columna izquierda. Los contenidos se organizan en cinco secciones, incluyendo la página de Presentación, que es la de inicio. Salvo ésta, las demás están estructuradas en un número variable de subsecciones. El tipo de contenido predominante es el texto, aunque también posee muchas imágenes (la gran mayoría fotográficas) y vínculos a documentos locales para descargar y a otras direcciones de Internet.

Nuestra propuesta pretende intervenir en esos dos espacios muy cercanos al Valle de Jinámar. Ambos distan unos 3.800 y 3.240 metros respectivamente de nuestro Instituto.

Ortofoto de localización de los lugares y del IES Jinámar III

Ortofoto de localización de los lugares y del IES Jinámar III

Los objetivos, son los siguientes:

a) Proteger la Sima de Jinámar y la Marfea de las agresiones ambientales y rescatarlas del olvido social y cultural, reforzando sus atributos de Bien de Interés Cultural en el caso de la Sima, o promoviendo su catalogación como tal en lo relativo a la Marfea.

b) Redimensionar socialmente los lugares, que son de interés para toda la sociedad canaria, particularmente para los vecinos y vecinas de Jinámar (y en general para toda la humanidad), convirtiéndolos en un elemento positivo de identidad que favorezca la superación del desarraigo que sufre este barrio.

c) Redimensionar histórica y simbólicamente los lugares, trascendiendo la represión franquista para situarlos en el contexto de la barbarie humana que caracterizó el siglo XX y parece estar dominando los comienzos del XXI.

La Sima de Jinámar y la Marfea son lugares destacados de nuestra memoria reciente. Sin embargo, la Sima se encuentra en el abandono más absoluto, y con varias amenazas ambientales muy próximas, pese a su condición de Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico. La Marfea, por su parte, corre el riesgo de ser olvidada socialmente y fagocitada materialmente por la expansión de la vía de acceso a Las Palmas de Gran Canaria por el Sur.

Vista del Valle de Jinámar desde la ladera nororiental de la Sima

Vista del Valle de Jinámar desde la ladera nororiental de la Sima

Frente a esos riesgos y agresiones estos lugares tienen un alto valor simbólico, institucionalmente reconocido en el caso de la Sima. Pero también poseen una gran utilidad para la enseñanza y el aprendizaje de una variedad apreciable de contenidos, más allá de los directamente vinculados con la Guerra Civil. El estudio de asuntos como la literatura canaria antes y después de la Guerra Civil, el volcanismo y la geomorfología, los pisos de vegetación, la erosión marina, la antropización del paisaje, los procesos de urbanización y sus  impactos ambientales (producción de agua y energía, residuos sólidos, comunicaciones terrestres, industrias relacionadas con la construcción), o la Vela Latina pueden contar con estos sitios como dos recursos destacados.

Todo esto hace que los principales destinatarios de esta propuesta sean los estudiantes de nuestra Isla, especialmente de Secundaria y Primaria. Pero, por los valores intrínsecos de los lugares, está claramente destinada al público en general, entre el que cabe contar con los cientos de miles de turistas que nos visitan cada año.

El fortalecimiento de sus valores histórico y simbólico, aunque también del científico y estético, avivaría la función identitaria de la Sima y de la Marfea en la sociedad canaria. Pero también amplificaría su papel en el desarrollo de una consciencia universal sobre la necesidad (imperiosa en los albores del siglo XXI) de la tolerancia, el diálogo, y el respeto a los Derechos Humanos como principios elementales de las relaciones sociales y entre los pueblos del mundo.

Por otro lado, la consolidación de los valores científico y estético de la Sima y de la Marfea (y, aunque en menor medida, del histórico y simbólico) dotaría a ambos lugares de una destacada función cultural. Promovería, entre los estudiantes y la sociedad en general, un mayor y mejor conocimiento de los rasgos esenciales de su entorno más inmediato, que siguen siendo generalmente ignorados, como ha puesto de relieve nuestro mismo proyecto. Un saber imprescindible, mediante el redimensionamiento social que implica, para conseguir una mejor preservación de estos espacios frente a las severas agresiones ambientales que sufren actualmente.

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