Desarrollo y ejecución plástica

La última etapa de nuestro proyecto se desarrolló a lo largo de dos semanas, entre el lunes 17 y el viernes 28 de Abril. A las áreas participantes en la fase precedente se unieron la Tecnología, y la Expresión Plástica y Visual de cuarto de ESO, protagonistas y responsables en gran medida de nuestra ejecución plástica. Mientras que los procesos de toma de decisiones y de diseño se abordaron en las áreas troncales.

La escasez de tiempo nos obligó a hacer con el alumnado una selección previa de las propuestas de intervención que ejecutaríamos plásticamente. Y también a renunciar a la concreción de otras seleccionadas por su interés, como el Centro de Interpretación de la Sima –del que sí decidimos sus contenidos-, o el nuevo mirador de la Marfea, del que estudiamos localización, dimensiones y materiales. No pudimos hacer una segunda visita a los lugares para recoger información más pormenorizada sobre la casa abandonada próxima a la Sima o sobre la mejor localización del mirador de la Marfea. Esto también nos impidió desarrollarlas.

Esta tarea se realizó primero en pequeño grupo (y luego se socializó), apoyándose en el vaciado de los diagnósticos y propuestas individuales. El principal criterio empleado para hacer la selección fue la posibilidad material de su desarrollo plástico, dada el escaso margen de tiempo del que disponíamos. No obstante, también empleamos su relevancia social entre el alumnado, en concreto el número de grupos que seleccionó cada propuesta.

Tras la selección de nuestras propuestas ejecutables, el alumnado decidió la localización y características generales de las que debían ser representadas en las maquetas, para facilitar su proceso de elaboración. Utilizando nuevamente como recurso las ortofotos de los lugares (de Google Earth), elaboraron manualmente sencillos mapas de localización, con sus respectivas leyendas, de la señalización, de los paneles informativos, y de los trabajos de acondicionamiento de ambos lugares (el camino, la escalera y el muro de protección en la Sima y el mirador en la Marfea).

Además, la concreción de los paneles informativos implicó un trabajo previo de documentación. Este permitió elaborar un pequeño documento escrito sobre sus características basado en criterios técnicos universales, antes de su plasmación en Autocad. Esta tarea fue realizada por la profesora de Tecnología, dada la dificultad para enseñar al alumnado el manejo de este programa informático en tan poco tiempo.

Finalmente, tomamos decisiones sobre las características generales del Centro de Interpretación. Se trata de una casa rural abandonada, distante de la Sima unos 800 metros, y a 30 metros aproximadamente del borde de la carretera que conduce a nuestro cono volcánico. Su relativa lejanía impidió que sea representada en la maqueta. Su inclusión nos hubiese obligado a emplear una escala muy pequeña o a  confeccionar una maqueta demasiado grande.

Localización en ortofoto de la casa propuesta como Centro de Interpretación de la Sima

Localización en ortofoto de la casa propuesta como Centro de Interpretación de la Sima

En cuanto a la dotación del Centro de interpretación  de la Sima, el principal criterio restrictivo fue las dimensiones de la casa original que parecen no ser muy grandes. En cualquier caso nuestro alumnado contempló una serie de contenidos de diverso formato y algunos servicios complementarios.

Imágenes de la casa propuesta como Centro de Interpretación de la Sima

Imágenes de la casa propuesta como Centro de Interpretación de la Sima

Como en el proceso de toma de decisiones previo las anteriores tareas fueron realizadas siempre en pequeño grupo para luego ser consensuadas colectivamente. Esto dinamizó nuestra labor, consiguiendo en poco tiempo resultados de calidad suficiente.

Paralelamente a estos trabajos comenzamos la confección de las maquetas en las clases de Expresión Plástica y Visual. El primer obstáculo con que topamos, la cartografía base, condicionó particularmente el resultado final. GRAFCAN, el principal  productor de cartografía en Canarias, sólo contaba con la escala 1:5.000 para ambas zonas, frente a nuestras necesidades, que no superaban la escala 1:1.000. Finalmente optamos por utilizar la cartografía 1:5.000 que ofrece el SITCAN, ampliándola después en un servicio de reprografía. Esto nos permitió contar con escalas próximas al 1:500 de la Sima y la Marfea, pero de no muy buena calidad.

Por ello tuvimos que seleccionar sólo las curvas de nivel principales (25 metros), que se apreciaban con más claridad. Hemos contado pues con pocos niveles que representar y, además, los hemos elaborado con planchas de corcho de 0,7 centímetros, las más anchas que pudimos conseguir. El resultado es que nuestras maquetas presentan un relieve menos acusado que el real.

Para hacerlas nuestros estudiantes calcaron en hojas de papel croquis DIN-A1 las curvas de nivel seleccionadas de los mapas de ambos lugares. Posteriormente, usándolas como moldes, dibujaron primero y cortaron después las diversas planchas de corcho. La confección continuó con el pegado consecutivo de las planchas que representan las distintas curvas de nivel. Finalmente cada bloque de relieve fue fijado en su correspondiente tablero.

Tareas de elaboración de las maquetas

Tareas de elaboración de las maquetas

El último paso, para el que apenas contamos con tiempo, consistió en representar sobre las maquetas los distintos elementos físicos de nuestras propuestas de intervención. Las escalas de la Sima y la Marfea y la premura aconsejaron emplear un sencillo sistema de símbolos, en vez de confeccionarlos materialmente. El borde libre, de varios centímetros, del tablero se ha empleado por último para situar el título y la leyenda.

Imágenes parciales de nuestras maquetas una vez terminadas: de la Sima de Jinámar (izquierda) y de la Marfea (derecha)

Imágenes parciales de nuestras maquetas una vez terminadas: de la Sima de Jinámar (izquierda) y de la Marfea (derecha)

El sitio Web La Sima de Jinámar y la Marfea: Lugares de nuestra memoria reciente corrió a cargo del coordinador, que la comenzó a principios de Abril. Sin embargo, los contenidos relativos a los valores y amenazas de la Sima y la Marfea son producto íntegro del trabajo de los alumnados. Son las respuestas a sus preguntas iniciales y fueron redactadas, informatizadas y corregidas por ellos entre Febrero y Abril.

Por su parte, los contenidos relativos a las propuestas de intervención son también resultado del esfuerzo de nuestros estudiantes, aunque hayan sido mecanizados por el profesorado. Y con las secciones Presentación y Proceso de trabajo, constituyen la memoria de nuestro proyecto, redactada por el coordinador

Todo ello ha condicionado que, pese a su importancia como propuesta plástica, haya sido el último recurso en ser terminado. Esperamos que haya merecido el gran esfuerzo colectivo, no exento de errores y debilidades, que hemos desplegado.