Interés Científico y Estético de la Marfea

Geología de la Marfea

En el siglo XVII Abreu Galindo fue el primero en mencionar el hecho que relaciona la Sima con la Marfea introduciendo la leyenda “Si algo se tira por la Sima desemboca en la Marfea”; este dato se debe que en el año 1393 tiraron por la Sima a unos frailes acusados de traición y por comerciar con los canarios en el negocio de la esclavitud; se dice que sus ropas aparecieron por la Marfea. Aunque este dato no esta comprobado, en el siglo XIX Gregorio Chil de Naranjo hace una amplia descripción de estos hechos y según se desprende de su relato llega a visitar la Sima:

“También en tiempo sereno y aprovechando la plena mar, he observado atentamente, poniendo el oído en el borde del cráter de la sima con el objetivo de describir, si desde su fondo subía algún ruido que me indicase la entrada del mar en aquellas profundidades; pero ni el menor indicio de ello he percibido, incluso, varias veces, destruyéndose así la tradición vulgarizada entre los habitantes… “

Dos vistas parciales del acantilado de la Punta de la Marfea

Dos vistas parciales del acantilado de la Punta de la Marfea

La Marfea y el próximo acantilado de La Laja, que llega a alcanzar los 100 metros de altura, se formaron durante el Ciclo volcánico Antiguo. El primer ciclo o ciclo Antiguo, ocurrió en el Mioceno, entre -14 y -9 millones de años aproximadamente. Este episodio comienza con la emisión de enormes cantidades de basaltos fisurales, de tal forma que en poco más de 200.000 años se emite el grueso del volumen de la isla, unos 1000 hm3, de diferenciados sálicos (traquitas y fonolitas) y algunas rocas peralcalinas. El ciclo terminó definitivamente hace unos 9,6 m.a., comenzando el primer intervalo erosivo, que se prolonga hasta el reinicio de las erupciones, hace 4.5 m.a, correspondiente al segundo episodio de actividad volcánica de la isla.

Vista parcial del acantilado de La Laja desde el Norte

Vista parcial del acantilado de La Laja desde el Norte

Valor didáctico de la Marfea

El antiguo mirador posiblemente sirvió para disfrutar de la vista del impresionante acantilado de La Laja, situado unos a 572 metros al Norte. Sin embargo, la Marfea es un lugar privilegiado de observación de una serie de elementos del paisaje relacionados directamente con el crecimiento urbano: gestión de residuos, producción y abastecimiento de alimentos frescos, agua y energía eléctrica, y vías de comunicación terrestre.

Así, a unos 1.235 metros al Norte, se encuentra el vertedero municipal del Salto del Negro, aunque no se pueda ver porque está a una altura superior, al igual que las instalaciones de Mercalaspalmas.

Y al Sur se pueden observar otros elementos del paisaje provocados por la actividad humana y también relacionados con el crecimiento urbano. Por un lado se aprecia un cruce de vías de tres niveles, así como dos túneles de la autopista. Y se ven perfectamente la desaladora de Emalsa y la central térmica de UNELCO, que se encuentran a unos 1.054 m.

La producción de agua en Gran Canaria

Entre todos estos elementos destaca por su importancia decisiva las plantas desaladoras de agua de mar. Una tecnología con varias décadas de uso en esta isla, que terminará por convertirse en nuestra fuente casi exclusiva de abastecimiento de agua en un futuro no muy lejano.

Se emplean varios procedimientos para desalar el agua. Uno de ellos, el más reciente en las plantas de Emalsa, es la “Ósmosis inversa”, menos exigente en energía. El agua de mar es captada por bombas autocebadas y enviada, a través de un colector, a una cámara de homogeneización. En dicho colector se dosifican los siguientes productos químicos: hipoclorito sódico, para oxidar la materia orgánica; ácido sulfúrico, para bajar el ph y evitar la precipitación de carbonato cálcico de la anterior cámara. El agua del mar se distribuye en un filtro de gravedad. A la salida, se inyecta metabisulfito sódico para preservar las membranas de ser oxidadas por hipoclorito sódico anteriormente dosificado.

A mediados de 1996, EMALSA se hace cargo de la explotación directa de la planta desaladora LAS PALMAS III. En tales circuntancias, EMALSA empezó a plantearse actuaciones que permitieron satisfacer los requerimientos de la demanda que requería Las Palmas III que en aquel entonces producía unos 30.000m3/día de agua desalada con un específico de 6’8 kwh. y una concentración de sales de cerca de 1g/l.

La Central Térmica de energía eléctrica de ENDESA-UNELCO y las plantas desaladoras desde la Marfea

La Central Térmica de energía eléctrica de ENDESA-UNELCO y las plantas desaladoras desde la Marfea

El resultado del trabajo del personal de EMALSA fue un bastidor con una capacidad de producción de 8.000m3/día, que sumados a los restantes, confiere a la desaladora una capacidad de producción de 52.000m3/día con un consumo específico inferior a 5’2 kwh/m3.

Sitios de interés

Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria

Consejo Insular de Aguas de Tenerife

ANGUITA, Francisco Y HERNÁN, Francisco: El origen de las islas Canarias: un modelo de síntesis

Instituto Geográfico Nacional: Volcanismo de las Islas Canarias

Portal Informativo de La Asociación Volcanes de Canarias

AVCAN: Actualidad Volcánica de Canarias

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